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martes, 6 de febrero de 2018

El Principio Narciso

No hay mejor tiempo que ahora para ser feliz
Mi hija me había telefoneado varias veces, para decirme: "Mamá, tienes que venir a ver los narcisos antes de que se acaben." Yo deseaba ir, pero era un camino de dos horas desde Laguna hasta Lake Arrowhead. "Iré este martes", le prometí con cierta renuencia, cuando llamó por tercera vez.
El martes amaneció frío y lluvioso. Sin embargo, había yo prometido, y manejé hasta allá a regañadientes. Cuando finalmente entré a la casa de Carolina, los gozosos sonidos de niños felices me dieron la bienvenida. Encantada, abracé y saludé a mis nietos.
"¡Olvida los narcisos, Carolina! ¡El camino está invisible con estas nubes y esta niebla, y no hay nada en este mundo, excepto tú y estos pequeños, que yo desee ver tanto como para manejar una pulgada más!"
Mi hija sonrió calmadamente y dijo: "Nosotros manejamos en estas condiciones todo el tiempo, Mamá." "Bueno", le aseguré, "no me harás volver al camino sino hasta que aclare, y entonces ¡será para encaminarme a mi casa!"
"Pero, primero, vamos a ver los narcisos. Son sólo unas pocas cuadras," dijo Carolina. "Yo manejaré, estoy acostumbrada a esto."
"Carolina", dije firmemente, "por favor."
"No te preocupes, Mamá, todo está bien, te lo aseguro. Nunca te perdonarías haberte perdido esta experiencia."
Después de unos veinte minutos, doblamos a un angosto camino de grava y vimos un pequeño templo. Al otro lado del templo, vi un letrero hecho a mano, con una flecha, que decía: "Jardín de Narcisos." Salimos del carro, cada una tomó a un pequeño de la mano, y yo seguí a Carolina por el sendero. Entonces, al doblar una curva, miré y quedé boquiabierta. Delante de mí estaba la vista más gloriosa.

Parecía como si alguien hubiera tomado una enorme tina de oro y la hubiera derramado sobre la cumbre del monte y sus laderas. Las flores estaban plantadas en majestuosos diseños arremolinados, grandes fajas y tiras de un anaranjado intenso, blanco cremoso, amarillo cetrino, salmón rosa, azafranado y amarillo mantequilla. Cada variedad de diferente color estaba plantada en grandes grupos, de tal manera que se arremolinaban y ondulaban como un solo río, con su propio y único matiz. Había cinco acres de flores, unas dos hectáreas y media.
"¿Quién hizo esto?", le pregunté a Carolina.
"Una mujer nada más", me respondió Carolina. "Ella vive en este terreno. Ésa es su casa." Carolina señaló una casa bien cuidada con una estructura en A, pequeña y modestamente asentada en medio de toda esa gloria. Caminamos hasta la casa.
En el patio, vimos un letrero. "Respuestas a las Preguntas que Yo Sé que Estás Haciendo", decía el encabezado. La primera respuesta era una sencilla: "50, 000 bulbos." La segunda respuesta era: "Uno a la vez, por una mujer. Dos manos, dos pies y un cerebro." La tercera respuesta era: "Comenzó en 1958."
Para mí, ese momento fue una experiencia-que-cambia-la-vida. Pensé en esta mujer a quien nunca había conocido, quien, hacía más de cuarenta años había empezado a traer, un bulbo cada vez, su visión de belleza y gozo a una obscura cima de un monte. Plantando un bulbo cada vez, año tras año, esta mujer desconocida había cambiado para siempre el mundo en que vivía. Un día cada vez, ella había creado algo de extraordinaria magnificencia, belleza e inspiración. El principio que su Jardín de Narcisos enseñó es uno de los grandes principios para celebrar.
Esto es, aprender a movernos hacia nuestras metas y deseos un paso cada vez -a menudo tan sólo un pasó de bebé cada vez- y aprender a amar el hacer, aprender a usar la acumulación de tiempo. Cuando multiplicamos minúsculos espacios de tiempo con pequeños incrementos de esfuerzo diario, encontraremos que podemos realizar cosas magníficas. Podemos cambiar el mundo.
"Me pone triste, en cierto modo", admití a Carolina. "¿Qué hubiese yo logrado si yo hubiese pensado en una meta maravillosa hace unos treinta y cinco o cuarenta años, y hubiese yo trabajado esa meta 'un bulbo cada vez' a través de todos esos años? ¡Nada más piensa en lo que yo hubiera realizado!"
Mi hija resumió el mensaje del día en su manera directa usual: "Empieza mañana", dijo.
Ella estaba en lo cierto. Es tan sin sentido pensar en las horas perdidas del ayer. La manera de hacer el aprendizaje una lección de fiesta en vez de una causa de pesar es preguntar nada más: "¿Cómo puedo usar esto hoy?"
Usa el Principio Narciso. No esperes.
Hasta que tu auto o tu casa estén pagados.
Hasta que consigas un nuevo auto o casa.
Hasta que termines la escuela.
Hasta que regreses a la escuela.
Hasta que limpies tu casa.
Hasta que organices tu cochera.
Hasta que limpies tu escritorio.
Hasta que bajes cinco kilos.
Hasta que subas cinco kilos.
Hasta que te cases.
Hasta que te divorcies.
Hasta que tengas niños.
Hasta que los niños vayan a la escuela.
Hasta que tus hijos se vayan de la casa.
Hasta que te retires.
Hasta la primavera.
Hasta el verano.
Hasta el otoño.
Hasta el invierno.
Hasta que mueras.
No hay mejor tiempo que ahora para ser feliz.
La felicidad es un viaje, no un destino.
Así, trabaja como si no necesitaras dinero.
Ama como si nunca hubieras sido lastimado.
Danza como si nadie te estuviera mirando.
Te deseo un día precioso, un día narciso.
No tengas miedo de que tu vida termine, ten miedo de que no comience.
 Autor Anónimo 

viernes, 2 de febrero de 2018

Eco (serenidad)

Cuentan que una vez un niño fue llevado por su padre al Gran Cañón, en Arizona.  Estando dentro en lo profundo del lugar el niño gritó: “Tonto!”, y el eco resonó: “tonto… tonto… tonto”.
El niño volvió a gritar: “Necio!”, y el eco resonó: “necio… necio… necio…”; ya enojado y exaltado el niño gritó: “Estúpido!”, y nuevamente el eco resonó: “estúpido… estúpido… estúpido”.
El niño se soltó a llorar en su enojo y se abrazó a su padre.  Éste le dijo: “No tienes por qué llorar.  Escucha…”, y el padre grito: “Amigo!”, y el eco resonó: “amigo… amigo… amigo”.  Luego gritó: “Te quiero!”, y el eco resonó: “te quiero… te quiero… te quiero”.  ¿Ves?  Él te trata como tú lo tratas.


miércoles, 31 de enero de 2018

El Sendero del Mago

Hay un mago dentro de cada uno de nosotros, un mago que lo ve y lo sabe todo. El mago está más allá de los contrarios de luz y oscuridad, bien y mal, placer y dolor. Todo lo que el mago ve, tiene sus raíces en el mundo invisible. La naturaleza refleja los estados de ánimo del mago. El cuerpo y la mente podrán dormir, pero el mago vela permanentemente. El mago posee el secreto de la inmortalidad.
La magia sólo podrá retornar con el regreso de la inocencia. La esencia del mago es la transformación.
El mago observa los ires y venires del mundo, pero su alma habita en el ámbito de la luz. El paisaje cambia, el observador permanece igual. El cuerpo es sólo el sitio al que los recuerdos llaman hogar.
¿Quién soy yo?. Es la única pregunta que vale la pena hacerse, y la única que nunca se responde.
Nuestro  destino es representar una infinidad de papeles, pero esos papeles no somos nosotros mismos. El espíritu no tiene lugar, pero deja tras de sí una huella a la cual llamamos cuerpo. El mago no se considera a sí mismo un suceso local que sueña un mundo más grande.
El mago es un mundo que sueña sucesos locales.
Los magos no creen en la muerte. A la luz de la conciencia todo vive. No hay principios ni finales. Para el mago, éstas no son mas que fabricaciones de la mente.
Para estar totalmente vivo, es preciso estar totalmente muerto para el pasado. Las moléculas se disuelven y desaparecen, pero la consciencia sobrevive a la muerte de la materia en la cual se aloja.

La consciencia del mago es un campo omnipresente. Las corrientes de conocimiento presentes en el campo son eternas y fluyen para siempre.
En los momentos de revelación están contenidos siglos de conocimiento. Vivimos como ondas de energía en el vasto océano de la energía.

Cuando dejamos de lado al Ego, tenemos acceso a la totalidad de la memoria.

Cuando se limpian las puertas de la percepción, comenzamos a ver el mundo invisible; el mundo del mago.

Hay un manantial de vida dentro de cada uno de nosotros, a donde podemos ir en busca de limpieza y transformación. La purificación consiste en liberarse de las toxinas de la vida: las emociones tóxicas, las relaciones tóxicas, los pensamientos tóxicos.

Todos los cuerpos vivos, físicos y sutiles, son manojos de energía que se pueden percibir directamente.

El poder es una espada de doble filo. El poder del ego busca controlar y dominar. El poder del mago es el poder del amor. El asiento del poder está en el yo interior. El ego nos persigue como una sombra oscura. Su poder intoxica y crea adicción, pero en últimas destruye.

El choque eterno de poder termina en la unidad.

El mago vive en estado de conocimiento. Este conocimiento dirige su propia satisfacción. El campo de la consciencia se organiza alrededor de nuestras intenciones. El conocimiento y la intención son fuerzas.

martes, 25 de septiembre de 2012

Casa y Hogar NO son Sinónimos!

Cada vez me convenzo más de lo importante que es diferenciar entre CASA y HOGAR.
Hasta ahora, he habitado dos casas fijas, pero mi hogar nunca ha mudado de dirección.


Hogar es Mamá despertándome por las mañanas, es milanesa tostada y mate con espumita.
Hogar es Papá poniéndome perfume en la nariz, es silencio calmo de noche, es siempre deporte en la televisión.
Es calor de estufa, andar de short aún en invierno...
Es olor a ropa limpia, es doblado y planchado, es pantufla y ducha caliente.


Hogar es el acolchado mullido, tostadas con pan de ayer.
Es domingo de franco y factura.
Es película en familia, café después de almorzar y cenar.

jueves, 2 de agosto de 2012

El Bordado de Dios

Cuando yo era pequeño, mi mamá solía coser mucho. Yo me sentaba cerca de ella y le preguntaba qué estaba haciendo. Ella me respondía que estaba bordando.

Yo observaba el trabajo de mi mamá desde una posición más baja que donde estaba sentada ella, así que siempre me quejaba diciéndole que desde mi punto de vista lo que estaba haciendo me parecía muy confuso.


Ella me sonreía, miraba hacia abajo y gentilmente me decía: "Hijo, ve afuera a jugar un rato y cuando haya terminado mi bordado te pondré sobre mi regazo y te dejaré verlo desde mi posición".
Me preguntaba porqué ella usaba algunos hilos de colores oscuros y porqué me parecían tan desordenados desde donde yo estaba. Unos minutos más tarde escuchaba la voz de mi mamá diciéndome: "Hijo, ven y siéntate en mi regazo”.


Yo lo hacía de inmediato y me sorprendía y emocionaba al ver la hermosa flor o el bello atardecer en el bordado. No podía creerlo; desde abajo se veía tan confuso.


Entonces mi mamá me decía: "Hijo mío, desde abajo se veía confuso y desordenado, pero no te dabas cuenta de que había un plan arriba. Había un diseño, sólo lo estaba siguiendo. Ahora míralo desde mi posición y sabrás lo que estaba haciendo."


Muchas veces a lo largo de los años he mirado al Cielo y he dicho: "Padre, ¿qué está haciendo?
El responde: "Estoy bordando tu vida."


Entonces yo le replico: "Pero se ve tan confuso, es un desorden. Los hilos parecen tan oscuros, ¿porqué no son más brillantes?"


El Padre parecía decirme: "Mi niño, ocúpate de tu trabajo haciendo el mío y un día te traeré al cielo y te pondré sobre mi regazo y verás el plan desde mi posición. Entonces entenderás..."


martes, 31 de julio de 2012

¿Eres Feliz?


Si piensas que la felicidad es un lugar adonde llegar, estás equivocado.

Si deseas encontrar indicaciones en el camino para encontrar la felicidad, estás en el absurdo.

Si esperas a que algún suceso sorpresivo te lleve a la felicidad lamento decirte que transitas la vida extraviado.

Aún cuando no lo creas, la felicidad está aquí y ahora, en el espacio en el que te encuentras, la felicidad no existe en ningún lugar, tiempo o en otro ser humano… la felicidad, ¡Sorpresa!, solamente existe dentro de ti.

~ Narra una antigua leyenda que los dioses al crear el mundo evaluaron todas las maravillas y posibilidades de su obra, al definir quién o quiénes deberían disfrutar tanta grandeza, decidieron crear al hombre y a la mujer y sabían desde ese momento que su búsqueda eterna sería la felicidad, que la codicia los destruiría y la capacidad de disfrutar los liberaría y los conduciría a la plenitud y sabiendo lo complejo de su creación le otorgaron un último toque maestro a su realización: La libertad y un enigma por descubrir:

<<Si desean encontrar la felicidad busquen dentro de sus corazones, ahí escondieron los dioses el anhelo de todos los seres humanos… dentro de ellos mismos>>

Pregúntate en todo momento qué te hace feliz en ese instante y la felicidad tan buscada en ese instante, encontrarás.

Miguel Ángel Cornejo

viernes, 20 de julio de 2012

Un día como cualquiera..


  Y así después de esperar tanto, un día como cualquier otro decidí triunfar,
  decidí no esperar a las oportunidades sino yo mismo buscarlas,
  decidí ver cada problema como la oportunidad de encontrar una solución,
  decidí ver cada desierto como la oportunidad de encontrar un oasis,
  decidí ver cada noche como un misterio a resolver,
  decidí ver cada día como nueva oportunidad de ser feliz.
  Aquel día descubrí que mi único rival no era más que mis propias debilidades,
  y que en estas esta la única y mejor forma de superarnos,
  aquel día dejé de temer a perder y empece a ganar,
  descubrí que no era yo el mejor y que quizás nunca lo fui,
  me dejó de importar quien ganara o, perdiera, ahora me importa simplemente     saberme mejor que ayer.
  Aprendí que lo difícil no es llegar a la cima, si no jamás dejar de subir.
  Aprendí que el mejor triunfo que puedo tener, es tener el derecho de llamarle a alguien "Amigo".
  Descubrí que el amor es más que un simple estado de enamoramiento, "el amor es una filosofía de vida".
  Aquel día deje de ser un reflejo de mis escasos triunfos pasados
  y empece a ser mi propia tenue luz de este presente, aprendí que de nada sirve ser luz
  si no vas a iluminar el camino de los demás.
  Aquel día decidí cambiar tantas cosas, aquel día aprendí que los sueños son solamente para hacerse
  realidad, desde aquel día ya no duermo para descansar ahora simplemente duermo para soñar.
  Que tengas felices sueños...

  No traiciones tu sueño.......

Nota: Que encontremos este día esas pequeñas cosas que nos hacen vivir ........

Un día como cualquiera abro mis ojos y te repito, una vez más: ¡Feliz Día, querido Amigo!

viernes, 15 de junio de 2012

De a una

No nos vamos a despedir de esta semana sin un cuentito que nos reconforte un poco más. Comienza de a poco, decide crecer, decide cambiar. Ya verás que puedes cambiar tú mismo, y también puedes ayudar a que cambien los demás. "Todo cambia, y todo progresa", no pierdas tu oportunidad.



Un amigo nuestro iba caminando al atardecer por una playa mejicana desértica. Mientras caminaba, divisó a otro hombre a lo lejos. Al acercarse, notó que el lugareño se agachaba constantemente, recogía algo y lo arrojaba al agua. Una y otra vez lanzaba cosas al océano.
     Cuando nuestro amigo se acercó más todavía, vio que el hombre recogía estrellas de mar que se habían lavado en la playa y, una por vez, las iba devolviendo al agua.
     Nuestro amigo se sintió confundido. Se acercó y dijo:
     -Buenas noches, amigo. Me pregunto qué está haciendo.
     -Devuelvo estas estrellas de mar al océano. Ve, en este momento, la marea está baja y todas estas estrellas quedaron en la costa. Si no las echo nuevamente al mar, se mueren aquí por falta de oxígeno.
     -Ya entiendo –respondió mi amigo-, pero ha de haber miles de estrellas de mar en esta playa. Es imposible agarrarlas a todas. Son demasiadas. Además, seguramente esto pasa en cientos de playas a lo largo de toda esta costa. ¿No se da cuenta de que no cambia nada?
     El lugareño sonrió, se agachó, levantó otra estrella de mar para arrojarla de nuevo al mar y respondió:
     -¡Para ésta sí cambió algo!

Jack Canfield y Mark V. Hansen

lunes, 28 de mayo de 2012

Un remedio infalible


El amor resulta más fácil de vivir y sentir que de definir. Y aunque a veces olvidemos que también cura, hay que tenerlo en mente en todo momento. Porque su poder transformador cura hasta en ínfimas pociones.

Siempre es bueno recordar que hay momentos en los que nos gustaría mucho ayudar a los que queremos pero no podemos hacer nada. O las circunstancias no permiten que nos aproximemos, o la persona en concreto está cerrada a cualquier tipo de solidaridad y apoyo. Entonces, nos resta apenas el amor. En los momentos en los que todo es inútil, aún podemos amar, sin esperar recompensas, cambios o agradecimientos.
Si conseguimos actuar de esta manera, la energía del amor comienza a transformar el universo a nuestro alrededor. Cuando esta energía aparece, siempre consigue realizar su trabajo. “El tiempo no transforma al hombre. El poder del deseo no transforma al hombre. El amor lo transforma”, dice Henry Drummond.

Leí en el periódico una noticia sobre una niña de Brasilia que recibió una brutal paliza por parte de sus padres. Perdió el movimiento de todo el cuerpo y ni siquiera hablaba.
Internada en el Hospital de base, la cuidaba una enfermera que a diario le decía “Te quiero mucho”. Aunque los médicos le aseguraban que la niña no podía escucharla, al enfermera le seguía repitiendo: “Yo te quiero mucho ¿sabes? No te olvides”.
Tres semanas después, la niña había recuperado el movimiento. Cuatro semanas más tarde, volvía a hablar y a sonreís. La enfermera nunca dio entrevistas, pero su gesto queda registrado aquí para que no lo olvidemos nunca: el amor cura.

Pero, a veces, el amor tiende trampas mortales y termina destruyendo a la persona que decidió entregarse por completo. ¿Qué sentimiento tan complejo es este que – en el fondo – es la única razón para que sigamos vivos?

Sería irresponsable intentar definirlo, porque, como el resto de los seres humanos, yo sólo consigo sentirlo. Pero yo aprendí que este sentimiento está presente en las pequeñas cosas, y se manifiesta en las más insignificantes de las actitudes que adoptamos, de manera que es preciso tener el amor siempre en mente, cuando actuamos o cuando dejamos de actuar.
Ir al teléfono y decir la palabra de cariño que estábamos dejando para más tarde. Abrir la puerta y dejar entrar en casa a quien necesita nuestra ayuda. Pedir perdón por un error cometido y que no nos deja en paz. Exigir un derecho que tenemos. Poner la música bien alta cuando la persona amada esté lejos, y bajarla cuando esté cerca. Saber decir “sí” y “no”, porque el amor afecta a todas las energías del hombre. No cumplir a rajatabla ninguna receta, ni siquiera la propuesta en este párrafo, porque el amor requiere creatividad.

Y cuando nada de eso sea posible, cuando lo que queda sea apenas soledad, se puede recordar la historia que un lector me envió en cierta ocasión: Una rosa soñaba día y noche con la compañía de las abejas, pero ninguna venía a posarse en sus pétalos. La flor, sin embargo, continuaba soñando: durante sus largas noches, imaginaba un cielo en el que volaban muchas abejas, que venían cariñosamente a besarla. De esta manera, conseguía aguantar hasta el día siguiente, cuando volvía a abrirse con la luz del sol.
Cierta noche, sabiendo de la soledad de la rosa, la luna le preguntó:
-          - ¿No te cansas de esperar?
-          - Tal vez, pero preciso seguir la lucha.
-          - ¿Por qué?
-          Porque si no me abro, me marchito.

En los momentos en los que la soledad parece aplastar toda belleza, la única manera de resistir es permanecer abiertos.




Por Paulo Coelho.


miércoles, 23 de mayo de 2012

Sólo el amor es real

Puede que esta vez, el cuento no sea presentado como tal...
Más que un cuento, hoy nos proponemos regalar una caricia para el alma. Una caricia que viene del amor.
Una caricia con amor.
Esperamos que pueda ser disfrutada tal como la disfrutamos nosotros.
Esta narración inspira calidez, compañía, verdadero sentido de este sentimiento que tan importante es para nuestras vidas.
Amor de pareja, amor de padre y madre, de hijo. Amor de hermano, amor de amigo. Nada más, ni nada menos que AMOR...


El amor es la energía más básica y dominante que existe. Es la esencia de nuestro ser y nuestro universo. Es el componente fundamental de la naturaleza que conecta y une todas las cosas, a todas las personas.


El amor disuelve el miedo. Cuando se siente amor no puede temerse nada. Como todo es energía, y el amor abarca todas las energías, todo es amor.

No tengamos miedo. Somos inmortales, espíritus eternos, y somos siempre amados. De hecho, somos amor. No morimos; cuando muere nuestro cuerpo físico, una parte de nosotros sigue existiendo.
Espíritu, alma, conciencia. Es como atravesar un umbral para entrar en otra habitación mayor, más luminosa.

Siempre nos rodea el amor. Nuestros seres queridos no nos abandonan nunca. Todos somos almas hermosas e inmortales. Estamos en un cuerpo durante un tiempo, pero nuestra esencia no es ese cuerpo.

Dentro de nuestras formas humanas, hay un ser espiritual. Nuestra parte espiritual nunca muere. Jamás perdemos a nuestros seres queridos. En realidad, todos los seres humanos estamos conectados para siempre,

La energía del amor es, en potencia, más fuerte que cualquier bomba y más sutil que cualquier hierba. Lo que sucede es que aún no hemos podido aprovechar esa energía tan básica y pura. Cuando lo consigamos, podrá darse una curación en todos los niveles, individual y planetaria.


Nuestras almas siempre se sienten atraídas hacia el amor. Cuando comprendamos de verdad el concepto de que el amor es energía que lo abarca todo y que su impulso curativo puede transformar con rapidez nuestros cuerpos, mentes y almas, superaremos nuestros males y nuestros dolores.

Olvídate del pasado. Ya no volverá. Aprende de él y déjalo en paz. La gente madura y cambia constantemente. No te aferres a una imagen limitada, desconectada y negativa de una persona en el pasado. Mírala como es ahora. Tu relación con los demás está siempre viva, siempre en continuo cambio.

Ser feliz y divertirse no es malo ni es un pecado, ni algo poco espiritual. Al contrario no avanzarás hasta que aprendas a estar alegre.

Los seres humanos tenemos muchas dimensiones, pero el tiempo no es como lo vemos, sino que se compone de lecciones que se van aprendiendo.



Braian Weiss